lunes, 28 de mayo de 2012

Historias Inolvidables


Al azar
Una tarde de invierno,  tal vez las 7:00 o 7:30, estaba sentado en el sillón del living leyendo un libro muy conocido para aquellos que les gusta leer. Ese libro, ‘‘el alquimista’’ del escritor Paulo Coelho, me estaba aburriendo demasiado. Al leer una página del libro en la que explicaba sobre como se presenta el azar en la vida de cada uno, me puse a pensar qué cosas podría hacer para que surgiera una decisión sin tomarla yo mismo.
Llegada las 8:00 de la noche fui a buscar mi carpeta en la habitación de arriba donde suelo dormir cuando quiero estar tranquilo. Saqué una hoja y la corté  en 6 pedacitos y en cada uno de esos pedazos agregué algo que hacer con un numero al lado, por ejemplo: lavar los platos 1, seguir leyendo 2, ponerme a estudiar 3, etc. Después de haber hecho esto tomé un dado viejo que se encontraba debajo del mueble del living, el cual sabía que estaba ahí pero nunca quise agarrarlo.
La idea que tenía en mente era: lanzar el dado y el número que me tocara era el que iba designar la actividad que estaba escrita en uno de los 6 trozos de papel.
Recuerdo que eran las 8:23 cuando miré la hora en el celular. Después, tomé aire, cerré los ojos y tiré el dado. Cayó en el número 5 luego de caer al suelo y rodar una cantidad de veces. Agarré el dado. Cuando agarre el papel decía ‘’ Lavar mi ropa’’ y pensé  que me vendría bien lavar dos o tres prendas. Instantáneamente al terminar de leer fui a lavar mi ropa para ver que ocurriría.
En el lavadero no había luz porque se había quemado hace unos días, no es tan oscuro cuando está la luz de la habitación más cercana prendida. Mayormente usábamos un reflector que debíamos enchufarlo. Cuando se enciende un foco que consume 500 watts de energía por unidad de tiempo, este se calienta de tal manera que puede hasta derretir un plástico. Justamente sucedió eso al estar apoyado sobre el foco, derritiéndose lentamente.
Terminé de lavar mis prendas y desenchufe el reflector, bajé porque sonaba el teléfono de mi casa, no era nadie, luego volví a subir. Cuando enchufé el reflector sus cables estaban totalmente quemados y a la vez pegados lo que causó un corto circuito y un chispazo que me dejó totalmente paralizado por unos 10 minutos. Se había cortado la luz, estaba todo tan oscuro que me asusté, creí que había quedado ciego  o mucho peor…
Recuerdo haber imaginado mi vida en tan solo 1 segundo, en ese instante,  en ese chispazo me acordé hasta de mi infancia. En todo lo que pude y no pude disfrutar. Hasta esto me llevo el azar, a hacer algo que no tenía planeado y más que nada dependí de la suerte.

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