EL CRUNCH!!! DE MIS
HUESOS
Esta
historia comienza en 1999 , en una de esas tardes de otoño , donde las hojas de
los árboles caen de una forma danzante hacia
el suelo húmedo y frío. Donde cada pequeño sale en busca de esa preciada Hoja
de otoño , para su famosa colección de Hojas de Otoño. Donde cada niño y/o niña
trepan diferentes árboles solamente por curiosidad o por ver cuan alto y lejos
pueden ver desde allí.
Desde aproximadamente
2 años , siempre estaba escalando algo , trepando alguna que otra mesada u otros troncos que yacían en el suelo a
causa de las talas que habitualmente se hacían en Villa Gesell , mi pueblo
natal.
A medida
que iba creciendo , iba aumentando el riesgo en mi vida de escalador . Ya para
entonces a los 4 años de edad no tenia el mismo efecto placentero subirme a
mesadas o a troncos cortados . Lo mío avía sido en 2 años un golpe de lo poco trágico
a lo bastante trágico.
Comencé por
trepar árboles , los cuales para mi en ese entonces producían un poco de placer
y entretenimiento , ya que allí mismo habitaban nidos de palomas y alguna que
otras especies de aves que suelen habitar mi pueblo. A estos nidos los veía
como algo nuevo y extraño que mis padres en ese tiempo no tenían tiempo de
explicarme , solo tenia importancia la educación , la salud y la supervivencia.
Desde ese encuentro con mi primer nido de palomas , empecé a trepar todos los días
un árbol distinto en busca de nidos a los cuales yo pudiera sentir y observar.
Y así al
cabo de unos pocos meses antes de que yo cumpliera los 5 años de edad , decidí
trepar un pino el cual para mi era un obstáculo inmenso , ya que su estructura era bastante plana ,
aunque el hecho de que hubiera un nido de cotorras , que en ese entonces yo no
sabia que clase de pájaros habitaban en ese nido me incentivo a que pudiera
escalar y escalar hasta llegar a mi preciado objetivo.
Una vez allí
, en el nido de las cotorras , por simple curiosidad de niño de 4 años , decidí
alojar mi mano en el interior del nido , una vez mi mano posada en el interior
del nido ; sentí un cosquilleo con el cual me asuste y perdí el equilibrio
total de mi cuerpo , y empecé a caer hasta llegar al suelo y sentir un dolor esquizofrénico
y sentir EL CRUNCH DE MIS HUESOS.
Marcos Fontenla.